Prácticas especiales durante el embarazo múltiple

Un embarazo múltiple requiere de más cuidados que un embarazo común, por lo cual deberás consultar con tu médico qué prácticas debés llevar a cabo y cómo incorporarlas a tu rutina.

La atención médica de un embarazo múltiple puede incluir algunas o varias de estas prácticas: 

  • Derivaciones. Es posible que sea necesario derivar a la futura mamá a un especialista en medicina materna y fetal, llamado perinatólogo, para que realice estudios especiales, evalúe las ecografías y, en caso de que se presenten complicaciones, pueda preverlas y estar preparado para coordinar su atención.
  • Pruebas maternas y fetales. Pueden ser necesarios exámenes para controlar la salud de los bebés, en especial si se presentan complicaciones.
  • Medicamentos tocolíticos. Se utilizan para disminuir o detener las contracciones si hay trabajo de parto prematuro.
  • Medicamentos con corticoesteroide. La inmadurez pulmonar es uno de los principales problemas de los bebés prematuros, estos medicamentos favorecen la maduración pulmonar.
  • Cerclaje cervical. Algunas mamás con embarazos múltiples de tres bebés o más pueden necesitar a comienzos del embarazo este procedimiento que mantiene cerrado el cuello uterino.

Te puede interesar

¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH vaginal. Por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias.

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH de la mujer, por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias, es decir, de una infección vaginal en el embarazo.

El embarazo representa un período de cambios para toda mujer. Es una etapa en la que todo se modifica. Desde las variaciones más perceptibles como la ansiedad y el aumento de peso hasta alteraciones del organismo poco conocidas, como las infecciones vaginales.

El papel de las hormonas y la infección vaginal en el embarazo

Durante los 9 meses de gestación, el nivel de hormonas femeninas cambia y afecta directamente al pH del área genital. En lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido e inferior al de otras partes del cuerpo, y se sitúa en un rango de 3.8 a 4.2, con la finalidad de impedir el crecimiento de bacterias.

Durante el embarazo la futura mamá protagoniza diversos cambios hormonales que comprometen directamente la capa protectora ácida. De esta manera, la variación a un pH mayor a 4.2 puede alterar el equilibrio en detrimento de la flora habitual, lo que deja espacio a la proliferación de gérmenes patógenos. Por esta razón, los 9 meses de gestación representan una de las etapas más vulnerables de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.

Cómo protegerse de una infección vaginal en el embarazo

Es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante esta importante etapa de la vida.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Usar ropa interior de algodón.
  • No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa interior con jabón de barra y enjuague, sin dejar residuos.
  • Lavar la zona íntima con un jabón especial con pH ácido que limpie, hidrate y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
  • No se recomienda utilizar desodorantes íntimos, talcos, aromatizantes ni sales de baño o burbujas.
  • Evitar traumatismos de la región genital como el rasurado, la depilación o fricción.
  • Si se observan cambios en el flujo vaginal, prurito, ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al ginecólogo u obstetra.

Te puede interesar