¿Gripa y embarazo: cómo prevenir el virus?

Además de la inmunización, es muy importante proteger la salud integral de la mujer durante y después del embarazo.

La inmunización es muy importante para proteger la salud de forma integral durante y después del embarazo. Además de las vacunas, es importante que las embarazadas y las puérperas sigan una serie de consejos relacionados con el cuidado de los recién nacidos. La gripa y embarazo son cero compatibles, por esa razón sigue paso a paso los siguientes consejos.

Gripa y embarazo: Recomendaciones médicas

  • Las principales recomendaciones de los médicos son las siguientes:
  • En caso de haber mayor circulación y contagio del virus de la gripe, las embarazadas deben continuar con su control del embarazo intentando no concurrir a hospitales, sino a centros de atención primaria para evitar el contacto con ámbitos de circulación del virus.
  • Deben lavarse las manos regularmente y después de tocar objetos que pudieran estar contaminados como picaportes, manijas, etc. Además, deben lavarse apenas llegan al hogar para evitar el ingreso del virus a la casa.
  • Ante casos de fiebre y, más aún, ante la presencia de síntomas respiratorios, se debe consultar al obstetra. El paracetamol es el tratamiento de elección durante el embarazo.
  • La madre que presente síntomas de gripe o que tenga un diagnóstico de gripe, no debe interrumpir la lactancia pero debe lavarse las manos antes de tocar al niño, amamantarlo con barbijo y, el resto del tiempo, permanecer aislada del recién nacido.
  • Si el que tiene gripe es el bebé, se debe continuar con la lactancia porque la leche materna es una fuente única de defensas para el pequeño.
  • Lavar frecuentemente las manos de bebés y niños y todo elemento que el pequeño lleve regularmente a su boca como chupos, juguetes, mordillos.
  • En el caso de tener hermanos, se debe evitar que toquen los elementos del bebé para evitar la transmisión del virus.

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¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH vaginal. Por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias.

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH de la mujer, por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias, es decir, de una infección vaginal en el embarazo.

El embarazo representa un período de cambios para toda mujer. Es una etapa en la que todo se modifica. Desde las variaciones más perceptibles como la ansiedad y el aumento de peso hasta alteraciones del organismo poco conocidas, como las infecciones vaginales.

El papel de las hormonas y la infección vaginal en el embarazo

Durante los 9 meses de gestación, el nivel de hormonas femeninas cambia y afecta directamente al pH del área genital. En lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido e inferior al de otras partes del cuerpo, y se sitúa en un rango de 3.8 a 4.2, con la finalidad de impedir el crecimiento de bacterias.

Durante el embarazo la futura mamá protagoniza diversos cambios hormonales que comprometen directamente la capa protectora ácida. De esta manera, la variación a un pH mayor a 4.2 puede alterar el equilibrio en detrimento de la flora habitual, lo que deja espacio a la proliferación de gérmenes patógenos. Por esta razón, los 9 meses de gestación representan una de las etapas más vulnerables de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.

Cómo protegerse de una infección vaginal en el embarazo

Es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante esta importante etapa de la vida.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Usar ropa interior de algodón.
  • No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa interior con jabón de barra y enjuague, sin dejar residuos.
  • Lavar la zona íntima con un jabón especial con pH ácido que limpie, hidrate y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
  • No se recomienda utilizar desodorantes íntimos, talcos, aromatizantes ni sales de baño o burbujas.
  • Evitar traumatismos de la región genital como el rasurado, la depilación o fricción.
  • Si se observan cambios en el flujo vaginal, prurito, ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al ginecólogo u obstetra.

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