Consejos para el entrenamiento para ir al bano de ninos

El entrenamiento para ir al baño de los niños puede parecer una tarea un poco confusa. ¿debería empezar de pie o sentado? ¿Cuándo debo esperar para obtener resultados? ¿Qué tan importante es un modelo masculino? Al buscar las respuestas es importante recordar que cada niño progresa de forma diferente y no hay manera correcta o incorrecta y aunque, en promedio, los chicos tienden a tomar unos meses más que las chicas, no es nada para preocuparse. Sin embargo, una cosa es cierta, hacer que el proceso sea divertido y gratificante te ayudará a ti y a tu niño a tener éxito.

Guía paso a paso

Éstos son algunos pasos claves del entrenamiento para ir al baño que tú y tu hombrecito pueden seguir para poner en marcha las cosas sin muchos problemas:

¿Adaptador de baño para niños o bacinilla?

En realidad, todo depende de ti y de tu hijo, lo importante es que ambos se sientan cómodos con la elección, aunque a menudo puede ser una buena idea comenzar el entrenamiento con una bacinilla ya que son más fáciles de usar para los niños más pequeños y son convenientemente portátiles. "Los baños para grandes" pueden parecer un poco intimidantes al principio y eliminar los nervios es una clave para motivar a los niños a adoptar nuevos hábitos. Permitirle elegir su propia bacinilla puede hacer que la transición sea más fácil.

Sentado vs parado

Al principio, algunos niños pequeños encuentran aterrador orinar estando de pie, así que, si este es el caso, simplemente empieza el entrenamiento sentado. Sin embargo, tu hijo puede no tener ningún problema en absoluto, especialmente si está tratando de copiar los modelos masculinos en su vida, entonces puedes empezar de pie, aunque no está de más decir que debes esperar muchos más desastres.

Muéstrale cómo se hace

A los niños pequeños les encanta ser como su papá o su hermano mayor y aprenden mucho imitando a las personas que lo rodean, así que ver a otro hombre sentado o levantarse del baño es una gran manera de mostrarle cómo se hace y también es una muy buena manera de ayudarle a ganar la confianza para que lo intente por sí mismo. No te preocupes si no hay modelos masculinos adecuados cuando él esté listo para comenzar el entrenamiento, solo demuéstrale cómo sentarse, luego, él puede aprender a levantarse.

Sé paciente

El entrenamiento para ir al baño es un gran cambio para los niños y no se trata de una carrera, los accidentes ocurren y es importante intentar ser positivo durante todo el proceso. Si tu hijo rechaza la bacinilla, no trates de presionarlo, él la apreciará cuando esté listo.

Usa Huggies Pull-Ups para el entrenamiento de ir al baño para "niños grandes"

Compra Huggies Pull-Ups para niños en el supermercado y ayúdalo con el proceso de formación de hábitos de higiene. Estos pañales han sido diseñados específicamente para ayudarle a aprender los pasos más importantes del entrenamiento para ir al baño, incluyendo la parte de subirse o bajarse los sus pantaloncitos y a entender la diferencia entre estar seco y estar mojado. Además, se divierten con los motivos de las películas de Disney, Toy Story y Cars que seguro les van a encantar.

Aquí hay algunas maneras de ayudar a hacer que el entrenamiento sea una experiencia divertida para tu pequeño:

Apuntar a un objetivo puede ser divertido.

Algunos niños tienen gran éxito con esta sencilla y práctica idea. Simplemente coloca un blanco dentro de la bacinilla o el sanitario y pídele a tu pequeño que apunte al objetivo. Esto hará que se mantenga enfocado en el centro de la taza y con algo de práctica, significará menos desastres que limpiar.

El colorante de alimentos puede funcionar.

Trata de poner algo de colorante de alimentos en el baño para que sea divertido, tu niño podrá ver cuando el color azul se convierte en verde o el rojo se convierte en naranja.

Juegos para bebés de 13 a 24 meses: bailando.

A los bebés les encantan los sonidos diferentes y la música. Además, bailar estimula el desarrollo de su coordinación y el sentido del equilibrio del bebé. ¡A bailar en familia!

Elijan distintos estilos de música y háganselos escuchar de a uno por vez.

Dejen que baile como él quiera. Cambien la música y observen cómo su bebé cambia sus movimientos para bailar al ritmo de la nueva melodía.

Incentívenlo a aplaudir y zapatear. Explíquenle que cuando la música deje de sonar, deberá sentarse.

Apaguen la música y observen cómo reacciona.

Prueben ponerle algunas canciones infantiles, que tengan una rima fácil de imitar.

Motívenlo a cantar con ustedes. De esa manera, estimularán su capacidad comunicativa y lo prepararán para el habla.

Establezcan una rutina de canciones. Pónganlas varios días seguidos y verán cómo su bebé las reconoce instantáneamente en cualquier ocasión que las escuche.

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